Martín es psiquiatra y ya lleva varios abriles dando vueltas por este mundo, especialmente por Buenos Aires. Una de sus aficiones es escribir cuando encuentra un momento libre y a mi modo de ver, lo hace de una manera diferente y entretenida.
“Vivo en Buenos Aires desde que nací, y nunca viajé, bueno sí viajé, nunca fui a España, pero acá está lleno de gente que vive en España, no entiendo porque están acá si viven en España. Un amigo vive en España, pero esta acá, hace rato que esta acá y vive en España. Cuando me junto con él acá, allá no porque nunca viajé, me cuenta cosas de allá, pero acá. Dice que es un país hermoso, medio chico, pero muy cuidado todo, todavía hay iglesias que siguen siendo iglesias y no son shoppings. También dice que la comida típica de allá es el pescado de allá, no el de acá. Y dice que hay un deporte que se llama corrida de toros. Es el único deporte donde compite un hombre y un toro. Le dije que acá no existen los toros, solo existen las vacas. Pero allá hay muchos toros, y participan en este deporte. No cualquier toro, los van formando, como La Masía, y cuando ven que uno da para estar en primera, lo fichan. Suelen ser toros TDAH (*) o repetidores de grado. Me dijo que no es como otros deportes, es un solo partido a ganador. Gana el que vive. Pierde el que muere. Pero me dijo que hay más hinchas del hombre que del toro, y que los hinchas meten mucha presión a los dirigentes, y a veces resucitan al hombre, o sea gana el toro, que no sabe si se lleva 3 puntos o va directo a la próxima ronda, pero al hombre se lo llevan entre muchos, y le hacen maniobras para salvarlo e incluso lo llevan a un hospital y lo operan y le salvan la vida. En cambio, al toro no lo llevan a emergencias, ni le hacen RCP, lo dejan ahí. Tampoco se sabe si después se lo comen. Le pregunte si había ido a ver algún partido y me dijo que no, pero que vio el estadio de afuera, y dice que es como una cancha de fulbo (**), pero más chica, piso de arena sin arcos. Y de un lado están los vestuarios del toro y del otro el del hombre. Dice que no eligen armas cada uno va con lo suyo, y que el hombre juega siempre a la ofensiva, molestando al toro con una frazada roja que la mueve, y el toro se pone loco y se manda hacia el tío, (dice que a los tipos le dicen tíos y a las tipas tías) apuntando al medio, fuerte y al medio (***) le enseñaron.
Mi amigo cree que lo que le molesta al toro no es la frazada si no el pantalón ajustado que lleva el hombre, que se le marca todo. También lleva un chaleco con adornos de todos los colores talla small, y de casco protector, un zapato negro con cordones, bien lustrado, perpendicular, de oreja a oreja. Me dijo que son dos tiempos de 30 minutos y si no muere nadie van al alargue, hasta que uno gane o pierda, es lo mismo. Hay un calentamiento previo, para que no mueran con algún desgarro. Parece que el toro suele tener problemas cervicales porque hay un masajista que entra con un caballo y le mete el magneto con una lanza; es común que el toro se queje de cosquilleos en las patas, por el pinzamiento cervical. También le hacen bulling, porque es gordo, cornudo, y negro. Y ahí lo dejan cara a cara con el hombre. Después el tío saca unas brochettes de pollo o cerdo y se las clava en las cervicales, y el bicho como es vegetariano se pone mal: dicen que los toros son celiacos y a veces le ponen pan a la brochette y peor. Y las personas van todas resfriadas, porque hay un momento que sacan los pañuelos para ventilar; dice que es genial toda la gente sacudiendo el trapo… le hizo acordar a Coldplay con las pulseritas. Y hay de diferentes colores, mi amigo dice que hay blancos, de los que son alérgicos, verde de los de rinitis crónica y el azul: rinitis, asma y epoc (****). A veces el técnico de los toros lo saca porque no pone lo que hay que poner.
Y así se la pasan yendo y viniendo, uno le tira la frazada, el otro le manda los cuernos, hasta que uno de los dos palma. El hombre a veces saca un espeto, ojo esterilizado, no son descartables, pero impecable y se lo manda al toro en la cuarta cervical; es como un bloqueo que te hacen cuando andas con lumbalgia. Y ahí nomas el toro se calma, se tira de costado en la arena calentita. A veces ronca mucho y le sacan la oreja, parece que mejora la apnea de sueño. Y bueno ahí termina todo… si gana el hombre da la vuelta olímpica, con el culo parado, y en puntita de pie; no usan botines, usan chinitas negras con medias tres cuartos (*****). Al toro se lo lleva la grúa porque está mal estacionado y el tío se va a su casa y la mujer lo caga a palos porque no le trajo a la vuelta: los cuatro zapallitos, los dos morrones rojos, el kilo de tomates, y algo de fruta para el postre. Lo manda a bañar porque dice que tiene olor a bosta de vaca.
Pero mi amigo dice que no hay vacas en España, solo toros.”
Martín Yadid (medicado)
(*) Abreviatura de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
(**) “Fútbol” en el habla popular de Argentina
(***) Instrucción básica para patear un penalti
(****) Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica
(*****) Calcetines altos



